Texto leído en el congreso "Literatura y Bebida: Aguas santas de la creación", en Mérida, Yucatán, 15-17 de enero, 2009:
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La última ronda de la modernidad:
Los detectives salvajes y el mezcal “Los Suicidas”
El poeta inglés Stephen Spender anota que la novela Bajo el volcán (1947), de Malcom Lowry, es sin duda el mejor relato sobre un “borracho” que aparece ebrio en el paisaje mexicano, con frecuencia por exceso de mezcal, más de la mitad del texto. La intoxicación del cónsul británico Geoffrey Firmin, por supuesto, debe entenderse también como vehículo de un conocimiento sólo asequible bajo el influjo del alcohol. Escribe Spender:
Para el momento en que terminamos esta novela sabemos cómo piensa, qué siente, cómo camina y cómo se acuesta un borracho, y experimentamos no sólo el desconcierto de la bebida sino también sus momentos de clarividencia translúcida, de perfeccionada expresión (ix) .
Aducir las capacidades cognitivas de la intoxicación es afirmar lo obvio. Pero en el caso de Lowry —y sin duda de Roberto Bolaño— la embriaguez lúcida es apenas el principio metodológico de una muy peculiar visión de la modernidad literaria. Esta visión nos permite observar el desarrollo de una corriente literaria —en el sentido que Henríquez Ureña concedía al término— que avanza en sentido contrario del modernism que admiraba Lowry y cuyas técnicas narrativas algunos han querido constatar en Bajo el volcán. Mientras que escritores como Joyce, Eliot y Pound, arguye Spender, intentaban articular una literatura donde la experiencia del lenguaje sometiera y disolviera las limitaciones del sujeto, Lowry se propuso una novela “autobiográfica, personal y subjetiva” (x). Bajo el volcán reactiva así, bajo la influencia de la vanguardia anglófona, algunos de los rasgos más significativos del romanticismo. Al simbolismo colectivo joyceano, Lowry y Firmin oponen un fuerte individualismo de clarividencia etílica. Explica Spender:
En los pensamientos del Cónsul se encuentra el argumento de que si alcanza la más completa conciencia sólo a través del mezcal, entonces debe tomarlo. La dipsomanía es justificada, o debe ser soportada. También siente profundamente que en estos tiempos el precio a pagar por estar completamente conciente es el aislamiento (xvii).
El aislamiento de Firmin, teñido de un individualismo romántico, no pierde la subjetividad, como Joyce, entre los pliegues del lenguaje. En esa extraña versión de una modernidad embriagada para recobrar la experiencia del sujeto, Bajo el volcán radicaliza el lenguaje literario hacia el extremo opuesto del high modernism: la modernidad no excluye al sujeto, sino que nace de él. A esa genealogía —híbrido romántico y vanguardista—, pertenece Los detectives salvajes (1998) de Roberto Bolaño. Me detendré en lo que sigue en un episodio fragmentado en la segunda parte de la novela, en la cual los lectores asisten a múltiples encuentros con personajes que se relacionaron de algún modo con dos jóvenes poetas, los protagonistas del relato: el mexicano Ulises Lima y el chileno Arturo Belano (alter ego de Bolaño), autoproclamados refundadores del “real visceralismo”, un grupo de vanguardia de existencia efímera en la década de los veinte. Belano y a Lima siguen la pista de Cesárea Tinajero, la creadora del realismo visceral, de obra casi inexistente y apenas recordada por los estridentistas.
La parte medular de la trama, con en otras obras de Bolaño, consta de una dilatada fuga: en diciembre de 1975, Belano y Lima abandonan primero el Distrito Federal y después el país para embarcarse en un largo viaje errático de veinte años a través de varios países y continentes. La segunda parte comienza en enero de 1976, donde un entrevistador sin nombre —acaso el lector— visita a Amadeo Salvatierra, un viejo poeta vanguardista, en busca de información sobre Belano y Lima. Salvatierra es un personaje central en la historia: fue amigo de Cesárea Tinajero y trabajaron juntos en la revista del real visceralismo que imprimió un único número y que se tituló Caborca, en referencia al pueblo de Sonora, la tierra natal de Cesárea. Bolaño se apropia del motivo más importante de Bajo el volcán: Amadeo recibe en su casa a Belano y Lima, y con ayuda de un mezcal, pasarán juntos toda una noche que se extiende a lo largo de la novela para reconstruir una genealogía literaria que va, como se verá luego, desde los albores de la modernidad hasta su punto más radical. El mezcal —la última botella que guardaba Amadeo— se llama “Los Suicidas” y fue destilado en Chihuahua hasta finales de los sesenta, cuado la empresa mezcalera “quebró, o la quemaron, o la vendieron a una embotelladora de Refrescos Pascual o a los nuevos dueños les pareció que ese nombre no era muy comercial que digamos”, dice Amadeo (142). Belano y Lima brindan con lo que Salvatierra llama “agua de la vida” (142) y como si se bebieran también la modernidad, acaban con la última botella de “Los Suicidas” mientras (re)construyen y (re)editan el catálogo de todo un siglo de escritores vanguardistas olvidados y recuperados. Como el inaudito mezcal, la modernidad quedará también al borde del agotamiento.
El entrevistador anónimo escucha el relato de Amadeo sobre su encuentro con Belano y Lima para esclarecer la razones de su exilio. Estamos ante una historia dentro de una segunda contenida en una tercera. Los ecos del Simposio de Platón son evidentes: siguiendo el protocolo clásico, Amadeo ofrece a los poetas una bebida facilitadora de la conversación, insistiendo además en las reglas específicas para el transcurso de la noche. “Todos acordaron beber más por el placer que por embriagarse” (177e), anota Platón, según el relato que Apolodoro oyó de Aristodemo. Algo parecido sugiere Amadeo:
Yo me serví otra copa de Los Suicidas, al paso que íbamos la botella no iba a llegar al anochecer. Pero tomen con confianza y sin apuros, muchachos, que si esa botella no llega bajamos a comprar otra. Claro, no iba a ser como la que estábamos bebiendo, pero peor es nada. Ay, qué lástima que ya no hagan mezcal Los Suicidas, qué lástima que pase el tiempo, ¿verdad?, qué lástima que nos muramos y que nos hagamos viejos y que las cosas buenas se vayan alejando de nosotros al galope (180).
El tema del simposio bolañesco lo proponen Belano y Lima: discutir todo lo relacionado con Cesárea Tinajero y la revista Caborca (142). Como en un ejercicio de hermenéutica, Amadeo procede a reconstruir un horizonte de expectativas que Belano y Lima no pueden sino ignorar. Apoyado en el mezcal “Los Suicidas”, Amadeo contextualiza el primer real visceralismo y sin saberlo propicia el último brote, anacrónico y desfasado, de la vanguardia en México. De su archivo extrae, junto con el único número de Caborca, una copia del manifiesto Actual no. 1 que Manuel Maples Arce pegó en las calles de Puebla en 1921. Amadeo no resiste la tentación de la exégesis mezcalizada:
Yo tenía mi único ejemplar de Caborca bajo el brazo y en la mano izquierda el Actual no. 1 y en la derecha mi vaso con mezcal Los Suicidas, y mientras bebía les iba leyendo trozos de aquel lejano año de 1921 y lo íbamos comentando, los párrafos y el mezcal, qué bonita manera de leer y de beber, despacio y entre amigos […] y cuando quedaba poco serví una última ronda de «Los Suicidas», me despedí mentalmente de mi viejo elixir y leí la parte final del Actual, el Directorio de Vanguardia que en su tiempo (y después, cómo no, y después también) tanto sorprendió a propios y extraños, a creadores y estudiosos del tema (217-218).
Conforme se agota el mezcal, también los extemporáneos nombres de decenas de escritores vanguardistas van apareciendo entre erratas, arbitrariedad y un enigmático “etcétera” al final del manifiesto. La primera fase ritual del simposio culmina con la asimilación magisterial de la vanguardia. Termina Amadeo de leer y:
…los muchachos se pusieron de rodillas o en posición de firmes, juro que no me acuerdo y juro que da lo mismo, firmes como militares o de rodillas como creyentes, y se bebieron las últimas gotas de mezcal Los Suicidas en honor de todos aquellos nombres conocidos o desconocidos, recordados u olvidados hasta por sus propios nietos. Y yo miré a aquellos dos muchachos que hasta hacía un momento parecían serios, allí, frente a mí, firmes haciendo el saludo a la bandera o el saludo a los compañeros caídos en combate, y alcé mi vaso y apuré mi mezcal y yo también brindé por todos nuestros muertos (220).
Al igual que “Los Suicidas”, la vanguardia mexicana se paladea hasta el final. Se recuerda el sueño de Estridentópolis, se habla de Maples Arce y de su mecenas, asesinado a tiros por motivos políticos. Pero convocar a los muertos para permitir el renacimiento del real visceralismo es la primera parte del simposio: Belano y Lima deben completar su iniciación leyendo e interpretando el único poema publicado por Cesárea Tinajero en su revista Caborca. Cumpliendo las reglas de Amadeo, han comprado ahora un tequila para intentar su propio ejercicio hermenéutico. Amadeo, que ya da muestras de cansancio, se prepara para el relevo:
…fue como si se me acabara el sueño, como si el tequila recién ingerido se encontrara en mis vísceras, en mi hígado de obsidiana, con el mezcal Los Suicidas, y le hiciera una reverencia, cual debe de ser, todavía hay clases (272).
El poema de Cesárea, titulado “Sión”, consta de una secuencia de tres dibujos: en el primero se muestra una línea recta horizontal con un pequeño rectángulo en el centro; en el segundo la línea aparece ondulada y en el tercero quebrada. “El poema es una broma que encubre algo muy serio” (376), aseguran Belano y Lima. Ambos coinciden en que la broma se encuentra en la imagen sugerida de un barco que aparece en un mar en calma en el primer dibujo, en un mar agitado en el segundo y en una tormenta en el tercero. El título escondería así la palabra “navegación”. Amadeo, del lado serio, lee en el poema:
…la barca de Quetzalcoatl, la fiebre nocturna de un niño o una niña, el encefalograma del capitán Achab o el encefalograma de la ballena, la superficie del mar que para los tiburones es la boca del vasto infierno, el barco sin vela que también puede ser un ataúd, la paradoja del rectángulo, el rectángulo-conciencia, el rectángulo imposible de Einstein (en un universo donde los rectángulos son impensables), una página de Alfonso Reyes, la desolación de la poesía (401).
Esta lectura coincide también con el impulso estridentista, según lo explica Luis Mario Schneider:
Por un lado jugaban —seriamente hablando— con el orden imaginativo, y por otro, deseaban fusionarse desesperadamente con la realidad más objetiva y próxima. La contradicción, que por supuesto no podría resolverse, se desahogaba en elementos irónicos, en la sátira y en cierto escepticismo (XXXIX).
Al llegar a este punto, Amadeo recuerda su último encuentro con Cesárea Tinajero, cuando ésta le dice que dejará el DF para volver a Sonora. Amadeo intenta disuadirla recordándole que aún está pendiente la construcción de Estridentópolis, pero ella reafirma su vocación real visceralista. Amadeo, en una de las escenas más célebres de la novela, insiste:
…todos los mexicanos somos más real visceralistas que estridentistas, pero qué importa, el estridentismo y el realismo visceral son sólo dos máscaras para llegar a donde de verdad queremos llegar. ¿Y adónde queremos llegar?, dijo ella. A la modernidad, Cesárea, le dije, a la pinche modernidad (460).
El teórico Peter Bürger explica que las vanguardias europeas surgen del deseo de autonomía del discurso literario frente a la sociedad burguesa. La radicalización de esa autonomía, sin embargo, neutraliza uno de los objetivos principales de los proyectos vanguardistas: reinsertar el arte a la “praxis” de la vida (46). Para Jauss, la literatura recupera su función social sólo cuando “la experiencia literaria del lector entra en el horizonte de expectativas de su praxis vivida, preforma su entendimiento del mundo y por ello también tiene un efecto en su comportamiento social” (39). A una conclusión análoga han llegado Belano y Lima en el transcurso de la noche alcoholizada: buscarán a Cesárea Tinajero, recobrarán con su obra el legado del real visceralismo e intentarán, una vez más, alcanzar la modernidad con la que soñó la generación de Amadeo. Esta decisión, como se ha señalado, “sugiere una literatura que sostiene su capacidad de subversión sobre una ética de la invisibilidad al margen de las instituciones” (Cobas 186). Esa ética, como sabemos, será llevada a sus últimas consecuencias en Los detectives salvajes: provocará la muerte de Cesárea y el desvanecimiento de Belano y Lima. Aniquilará también el último brote del real visceralismo, movimiento que por otro lado nunca fue del todo definido, más allá de la profunda nostalgia con la que Amadeo lo recuerda y que Bolaño utiliza para clausurar su propia incursión en el desparpajo de las vanguardias con una novela que “intenta reflejar una cierta derrota generacional y también la felicidad de una generación” (327).
En el discurso que Sócrates ofrece en el Simposio, se define al amor como el deseo de poseer y reproducir incesantemente la belleza. Pero este deseo sólo puede llevarse a cabo venciendo la condición mortal de la humanidad: para asegurar la posesión y reproducción de la belleza, la humanidad “participa de la inmortalidad” (208b) reproduciéndose a sí misma. En sus notas sobre la modernidad escritas en 1972, tres años antes de que Belano y Lima resucitaran el realismo visceral, Octavio Paz reconsidera el saldo negativo de las vanguardias hasta ese momento:
Hoy somos testigos de otra mutación: el arte moderno comienza a perder sus poderes de negación. Desde hace años sus negaciones son repeticiones rituales: la rebeldía convertida en procedimiento, la crítica en retórica, la transgresión en ceremonia. La negación ha dejado de ser creadora. No digo que vivimos el fin del arte: vivimos el fin de la idea de arte moderno (463).
Si el real visceralismo de Belano y Lima no fuera sino repetición del anterior, y aquél del estridentismo y ese otro del futurismo y el dadaísmo, Christopher Domínguez tendría razón en juzgar que el real visceralismo es una “caricatura de todas las vanguardias” (62), una “banda de forajidos y escuela de iniciados” (65). Pero Los detectives salvajes expande deliberadamente sus referencias para abarcar el gesto fallido de todos los proyectos de la modernidad, que el propio Paz rastrea desde el romanticismo hasta el fin de las vanguardias. Entendido así, el simposio que celebra Amadeo tiene el objetivo de reproducir la fallida modernidad que renace en un nuevo horizonte de expectativas y que vuelve a morir con Belano y Lima en su intento romántico por reintroducir a la vanguardia en la praxis de una sociedad que después abandonarán. No sorprende entonces que Bolaño haya elegido como epígrafe la respuesta trágica que el cónsul de Bajo el volcán ofrece a una pregunta recurrente en la novela de Lowry: “—¿Quiere usted la salvación de México? ¿Quiere que Cristo sea nuestro rey? —No.”
Amadeo sabe que Belano y Lima no tendrán éxito en su intento de refundar el real visceralismo. Al amanecer y después del mezcal “Los Suicidas” y el tequila de relevo, Amadeo les hace una pregunta similar: “¿vale la pena?, ¿de verdad vale, la pena?” (554). Uno de los dos, adormecido, contesta como los estridentistas, jugando seriamente: “simonel”, simón y nel, negación y afirmación. De igual modo, terminado el Simposio, Sócrates sostiene una discusión final con los últimos dos invitados que quedan en el banquete cuando ya todos los demás se han ido. Intenta convencer a Aristófanes (escritor de comedias) y a Agatón (poeta trágico) de que la comedia y la tragedia deben ser obra del mismo escritor, síntesis de ambos géneros. Un personaje de Los detectives salvajes llega a la misma conclusión y afirma “Todo lo que empieza como comedia acaba como tragedia” (484). Agotados, los últimos dos invitados al banquete platónico no tienen más remedio que aceptar esa idea para poder volver a dormirse. “Sócrates”, se cuenta al final del Simposio, “habiendo puesto a los dos poetas a dormir, se levantó y se fue. […] Pasó el día como cualquier otro, y hacia el atardecer […] se fue a casa a descansar” (223d). Siglos después, Amadeo Salvatierra deja también dormir a los poetas y clausura a su modo el último simposio de la modernidad:
Entonces yo me levanté (me crujieron todos los huesos) y fui hasta la ventana que está junto a la mesa del comedor y la abrí y luego fui hasta la ventana de la sala propiamente dicha y la abrí y luego me arrastré hasta el interruptor y apagué la luz (554).
Bibliografía
Bolaño, Roberto. “«Estrella distante» (Entrevista de Mónica Maristain)”. Entre paréntesis. Barcelona: Anagrama, 2004. 329-343.
—. Los detectives salvajes. Barcelona: Anagrama, 1998.
Bürger, Peter. Theory of the Avant-Garde. 1974. Minneapolis: Minnesota U.P., 1984.
Cobas Carral, Andrea y Verónica Gartibotto. “Un epitafio en el desierto. Poesía y revolución en Los detectives salvajes”. Bolaño salvaje. Edmundo Paz Soldán y Gustavo Faverón Patriau, editores. Barcelona: Candaya, 2008. 163-189
Domínguez Michael, Christopher. “Roberto Bolaño”. Diccionario crítico de la literatura mexicana (1955-2005). México: FCE, 2007. 62-69.
Jauss, Hans Robert. Toward an Aesthetic of Reception. Timothy Bahti, trans. Minneapolis: Minnesota U.P., 1982.
Lowry, Malcom. Under the Volcano. 1947. New York: Perennial Classics, 2000.
Paz, Octavio. Los hijos del limo. 1972. Obras completas I. La casa de la presencia. México: FCE, 1998.
Plato. The Symposium and The Phaedo. Raymond Larson, traductor y editor. Arlington Heights: Harlan Davidson, 1980.
Schneider, Luis Mario (ed). El estridentismo: la vanguardia literaria en México. México: UNAM, 1999.
sábado, enero 31, 2009
jueves, diciembre 04, 2008
10 Most Notable Albums y Audiobooks de 2008
El New York Times y sus 10 Most Notable Books es en el mejor de los casos un primer borrador. Va el verdadero top ten, que coincide por lo menos en un caso con el del NYT. Si no tiene estos albums o audiobooks, córrale al itunes o a donde haga falta:
10. "El mejor de los oficios": Pistachón Zig-zag
9. "Mano a Mano en la Plaza de Toros de Juárez": Juan Gabriel and Tin-Tan
8. "2666": Roberto Bolaño (audiobook unabridged, narrated by Diamela Eltit, 150 CD's)
7."Legion" The Artist Previously Known as AMLO
6. "Singing Is Another Form of Writing": Charlie Fountains and the Remaining Boomers.
5. "Crí-Crí and Friends: Classic Duets": Various Artists
4. "Juan Camilo en la distancia": Felipe Calderón (audiobook abridged)
3. "Nelly Furtado Wants To Be Me (But She Can't)": Belinda.
2. "Mexican Dictatorship": Guns 'n Roses
1. "2010: Revolution, Episode III": Molotov
10. "El mejor de los oficios": Pistachón Zig-zag
9. "Mano a Mano en la Plaza de Toros de Juárez": Juan Gabriel and Tin-Tan
8. "2666": Roberto Bolaño (audiobook unabridged, narrated by Diamela Eltit, 150 CD's)
7."Legion" The Artist Previously Known as AMLO
6. "Singing Is Another Form of Writing": Charlie Fountains and the Remaining Boomers.
5. "Crí-Crí and Friends: Classic Duets": Various Artists
4. "Juan Camilo en la distancia": Felipe Calderón (audiobook abridged)
3. "Nelly Furtado Wants To Be Me (But She Can't)": Belinda.
2. "Mexican Dictatorship": Guns 'n Roses
1. "2010: Revolution, Episode III": Molotov
domingo, noviembre 02, 2008
Premio Aura Estrada
Reproduzco un artículo mío sobre el Premio Aura Estrada. El artículo aparece esta semana en la revista PROCESO. El premio será anunciado este 6 de noviembre en la Feria del Libro de Oaxaca.
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Nueva York — El 23 de mayo de este año, la escritora estadounidense Toni Morrison, ganadora del premio Nobel de literatura, escribió una emotiva carta al periodista y narrador Francisco Goldman. Morrison respondía a la convocatoria lanzada meses antes por Goldman para la creación de un nuevo premio literario que llevará el nombre de Aura Estrada, una joven escritora mexicana —su esposa— que falleció en un trágico accidente en julio de 2007. La carta, compartida por Goldman para PROCESO, dice lo siguiente:
“Es bueno que se haga algo en memoria de Aura. Su trabajo para mí era retador, profesional y extremadamente útil. Más que eso, disfrutaba del placer de su compañía. De hecho, me encantaba pasar tiempo con esta perspicaz, irónica, generosa y talentosa mujer. Yo había dudado en aceptar la oferta de Peter (Carey) de tener una asistente de investigación porque me involucro maníacamente en la investigación para mi trabajo. Pero Aura lo cambió todo. Sus cartas y copias de documentos eran cruciales, al igual que nuestras conversaciones. […] Te deseo todo lo mejor. El premio Aura Estrada no aminorará la pérdida, pero la transformará”.
Apenas cumplidos los 30 años, Aura construía una sobresaliente carrera literaria y académica en Nueva York, donde residía desde 2003. Con una beca Fulbright, cursaba simultáneamente un doctorado en letras hispánicas en la prestigiada Columbia University y una maestría en creación literaria en Hunter College, donde, a través de otra beca, obtuvo el puesto como asistente de investigación de Morrison. Colaboraba con revistas literarias de México y Estados Unidos como Letras Libres, Gatopardo, Words Without Borders y The Boston Review. Sus ensayos y cuentos comenzaban a conocerse en múltiples círculos literarios de ambos países e incluso había iniciado la escritura de una primera novela. El escritor australiano Peter Carey, director del programa de creación literaria en Hunter College y ganador del premio Booker, propuso a Morrison considerar el trabajo de Aura después de leer sus primeros textos escritos en inglés.
“Aura tenía un talento único que todos los que habían leído sus escritos conocían”, recuerda Goldman en entrevista con PROCESO. “En el programa de Hunter tuvo que escribir en inglés por primera vez en su vida y sin embargo dejó a sus maestros, Peter Carey y (el escritor irlandés) Colum McCann, asombrados con su talento e inteligencia”.
El próximo 6 de noviembre y con el apoyo de numerosos escritores, artistas, académicos y periodistas de México, Estados Unidos y otros países, el “Premio Aura Estrada” será dado a conocer durante la Feria del Libro de Oaxaca, que tendrá lugar del 6 al 23 de noviembre. El evento se llevará a cabo en el Teatro Macedonio Alcalá con la presencia de Goldman y la pareja de escritores estadounidenses Siri Hustvedt y Paul Auster, quienes ofrecerán una lectura de sus obras más recientes. Los tres inaugurarán también la “Cátedra Aura Estrada”, que se impartirá cada año durante la Feria del Libro de Oaxaca con autores reconocidos internacionalmente.
Entre otras celebridades literarias, el premio ha recibido también el respaldo del escritor británico de origen indio Salman Rushdie, el premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, la estadounidense Joan Didion, la estadounidense de ascendencia india Jhumpa Lahiri y el irlandés Colm Tóibín. En Oaxaca, el pintor Francisco Toledo recientemente donó quince papalotes con un diseño original y con certificados de autor en beneficio del premio.
Goldman explica que el reconocimiento será entregado cada dos años a una joven autora, menor de 35 años, que escriba en español narrativa de cualquier género y que resida en México o Estados Unidos. Las ganadoras recibirán un estímulo de alrededor de 15 mil dólares y tres residencias en colonias para escritores en Estados Unidos e Italia, cada una por periodos de hasta dos meses. Un texto de cada ganadora será publicado en la revista Granta en español. La conformación del jurado y las bases del premio serán dadas a conocer el 1 de diciembre durante la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, donde Goldman estará acompañado por el mismo García Márquez. El premio será otorgado por primera vez en la FIL de 2009.
Algunos de los escritores que han ofrecido su apoyo al premio —Salman Rushdie, los periodistas Jon Lee Anderson y Alma Guillermoprieto, así como los ganadores del premio Pulitzer Annie Proulx y Junot Díaz, entre otros— comentan para PROCESO la trayectoria de Aura Estrada y la necesidad de impulsar y crear espacios para jóvenes autoras que escriben en español y en un mundo literario marcadamente masculino. En ese medio, dicen, con frecuencia desigual y hostil, la vida y obra de Aura abrirán nuevas oportunidades para las generaciones de escritoras latinoamericanas por venir.
La “brainy girl” mexicana
La noche del 18 de septiembre, alrededor de 300 personas se dieron cita en un loft de Manhattan para asistir a una cena de recaudación de fondos para el premio. Las contribuciones generaron más de 65 mil dólares, lo que aumentó el capital de la organización a 110 mil dólares. La meta, explica Goldman, es alcanzar los 200 mil dólares para lograr que el premio sea autosuficiente y pueda renovarse indefinidamente. A un año de la trágica muerte de su esposa, Goldman se dice sorprendido por la respuesta que ha recibido su convocatoria en tan poco tiempo.
“Es simplemente una manera de seguir amando a Aura, de seguir tratando de hacer cosas para ella”, dice Goldman. “Era horrible pensar que todo el trabajo que hizo Aura y todo el esfuerzo de su madre, por ejemplo, para darle las oportunidades que ella supo aprovechar, podría dejar de existir por completo. Tal vez no es un gran consuelo, pero el premio sí es una manera de convertir todo ese esfuerzo y esos sueños en energía que pueda apoyar los sueños y el trabajo de otras jóvenes escritoras”.
Aura Estrada Curiel nació el 24 de abril de 1977 en León, Guanajuato, hija de la doctora en historia Guadalupe Curiel, actual directora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM. En 2000, Aura obtuvo en esa universidad una licenciatura en letras inglesas y en 2003 una maestría en literatura comparada. Entre 1998 y 1999, estudió en la Universidad de Texas en Austin y en 2002 en Brown University, en Rhode Island. Su tesis de maestría, Borges, inglés, que analiza la influencia de William Hazlitt, Charles Lamb y Robert Louis Stevenson en Borges, fue publicada por la editorial Scripta, al igual que su ensayo Borges, prologuista.
“Ella era la promesa de un nuevo tipo de literatura latinoamericana”, opina Junot Díaz, ganador del premio Pulitzer por su novela La breve y maravillosa vida de Óscar Wao (Mondadori, 2008). “Tal literatura rompe con todo lo sagrado y a través del humor, la inteligencia y la audacia creativa, nos revela lo que somos”.
Aura se inició en la escritura literaria desde sus años como estudiante de preparatoria. Algunos de sus cuentos y ensayos comenzaron rápidamente a aparecer en los últimos años en revistas importantes de México y Estados Unidos. La antología El gringo a través del espejo (Cal y Arena 2006) recogió —a la par de relatos escritos por John Lee Anderson, Martín Caparrós y Álvaro Enrigue— el que Goldman considera uno de sus mejores relatos, “El envenenamiento de Héctor Cañas Pershing”. El programa de creación literaria de Hunter College creó un sitio de internet (www.hunter.cuny.edu/creativewriting/memoriam/) con testimonios de amigos, profesores y colegas, así como una selección de sus textos, incluyendo el cuento antes mencionado.
Aura y Goldman se casaron en Atotonilco, Guanajuato, el 20 de agosto de 2005. El 24 de julio de 2007, mientras estaban de vacaciones en la playa de Mazunte, Oaxaca, Aura sufrió un accidente al nadar entre las olas. Murió al día siguiente en un hospital del Distrito Federal.
“El mundo está cambiando”, dice Annie Proulx, autora de Brokeback Mountain: Secreto en la montaña (Siglo XXI, 2006). “Aura Estrada era una de las jóvenes y frescas voces de la nueva literatura. Su inesperada muerte truncó su talento y nos privó de libros y relatos que ahora no podrán ser escritos. Pero hay otras escritoras. Este importante premio las ayudará a emerger a la luz literaria”.
En México, el establecimiento del premio ha sido apoyado por la librería Proveedora Escolar (fundadora de la Feria del Libro de Oaxaca) y la editorial Almadía. El director general de ambos grupos, Guillermo Quijas, señala que al impulsar el premio se ha logrado también avanzar en la consolidación de la Feria del Libro. El sello Almadía, explicó su director editorial, el también novelista Martín Solares, publicará en noviembre de 2009 una antología de relatos, ensayos y un fragmento de la novela que Aura no alcanzó a terminar. La selección está a cargo de Goldman y de algunas amigas escritoras cercanas.
“Conocíamos parte de la literatura que Aura estaba escribiendo, reconocíamos su indudable valor literario y deseábamos verla publicada”, explica Solares, autor de Los minutos negros (Mondadori 2006). “¿Qué distingue la literatura de Aura? Me parece que la profundidad en el desarrollo de los temas más personales, pero también el riesgo y la libertad de su escritura. No era una literatura que se distinguiera por un afán comercial, sino por su búsqueda de un lenguaje literario y un universo muy particulares. Aura echaba mano de sus recuerdos de la infancia, los exploraba con ayuda de su escritura y nos entregaba imágenes y relatos muy memorables. El logotipo del premio —una niña paseando en una bicicleta infantil— viene precisamente de uno de los cuentos de Aura que se han vuelto más célebres entre sus lectores. Ojalá que el Premio Aura Estrada sea tan veloz y afortunado como esa bicicleta”.
Para Goldman, autor de Marinero raso (Anagrama, 1998) y El esposo divino (Anagrama, 2008), los textos de Aura se acercaban a la literatura hecha por jóvenes escritoras en Estados Unidos de la corriente conocida como “brainy girls” (chicas genio), cuya prosa resulta “innovadora, juguetona, experimental, deliciosa, divertida y ambiciosa” y que Goldman encuentra en los textos de Marisha Pessl, Heidi Julavits, Rivka Galchen, Susan Choi y Nicole Krauss, entre otras.
“Son jóvenes intelectuales que no esconden su inteligencia. Son verdaderas estrellas de la literatura actual. Aura compartía esas cualidades. Varias de ellas ya conocían y admiraban la escritura de Aura. Un ensayo que ella publicó sobre el escritor chileno Roberto Bolaño y Jorge Luis Borges (disponible en Wordswithoutborders.org) tuvo mucha resonancia entre jóvenes escritoras como Rivka, que entonces estaban leyendo y descubriendo a Bolaño con mucho entusiasmo. Aura también era una escritora muy ‘brainy’, un genio en desarrollo. Su talento jamás te deja olvidar la dimensión de esta tragedia”.
El novelista Colum McCann asegura que el premio será ante todo un “monumental” evento literario: “El premio hace exactamente lo que Aura quería hacer con su escritura: cruza fronteras, reconoce la invención, recompensa la promesa y agranda la comunidad de escritores. Abre todas las ventanas a la brillante y breve vida de Aura”.
“El territorio de la máxima libertad”
La escritora estadounidense Siri Hustvedt considera notable que el premio haya sido concebido para rendir homenaje “a una escritora de enorme talento que murió demasiado joven” y a la vez contribuir a cerrar la brecha que separa la literatura escrita por mujeres de los cánones marcadamente masculinos.
“Siempre he creído que escribir ficción es el territorio de la máxima libertad. Una novela subvierte las categorías habituales de la identidad. En la ficción, yo me convierto en otros”, explica la autora, entre otras novelas, de Todo cuanto amé (Anagrama, 2004). “¿Por qué limitar un premio, entonces, a una joven mujer? Porque la libertad interna no es igual a la libertad externa. A pesar del hecho de que existen muchas mujeres que escriben, el mundo de las letras es con frecuencia todavía un juego de hombres, un drama edípico de titanes literarios que compiten por premios, galardones y reconocimientos. Una y otra vez, país tras país, he leído las palabras ‘novelistas importantes’ seguidas de nombres de hombres y no de mujeres. Ningún libro de ningún tipo debería juzgarse por el sexo de su autor, pero tristemente, esto persiste”.
La periodista mexicana Alma Guillermoprieto aplaude por su parte el esfuerzo colectivo llevado a cabo “para que las escritoras jóvenes tengan un premio a la altura de sus ambiciones y su creatividad”.
“Es vital para cualquier escritora poder dedicarse con seriedad a lo suyo”, dice. “Son muchas las grandes escritoras del futuro que están germinando su don en este momento. Es maravilloso que el Premio Aura Estrada exista como un estímulo reluciente y exclusivo para ellas”.
Para Salman Rushdie, el premio tendrá “un enorme impacto en las vidas y carreras de las futuras ganadoras. Al crear un espacio para una joven escritora, al darle tiempo, apoyo y un poco de confianza, el premio alimentará una nueva voz y, esperamos, le permitirá crecer hasta rendir frutos”.
Por su parte, el periodista Jon Lee Anderson, autor de Che Guevara: una vida revolucionaria (Anagrama, 2006) subraya la importancia de crear un premio “en una región llena de talento literario y pocos recursos destinados para apoyarlo. Y así como el adagio ‘build it and they will come’ (constrúyelo y vendrán), tengo plena confianza en que al crear este premio se crearán nuevas escritoras, y también que, en pocos años, ganar un ‘Aura Estrada’ será como ganar un Pulitzer, un Booker. Por eso merece todo el apoyo que se le pueda dar”.
Contra la falta de estímulos para las jóvenes escritoras latinoamericanas que intentan abrirse paso en el difícil medio literario, Hustvedt anticipa el éxito del nuevo premio. “Una joven mujer tal vez se encuentre en la mesa de la cocina, robándose una hora para el siguiente párrafo, mientras su bebé duerme en el cuarto de al lado. El dinero puede ayudarla. El prestigio de un premio puede ayudarla. Alguna vez fui una joven escritora también y me da un enorme place apoyar este premio. Ya la estoy imaginando. La veo en mi mente: la escritora cuyo camino será aliviado un poco y cuyo trabajo se dará a conocer para la admiración de todos nosotros”. Para más información sobre el premio, puede visitarse el sitio de internet: www.auraestradaprize.org.
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Nueva York — El 23 de mayo de este año, la escritora estadounidense Toni Morrison, ganadora del premio Nobel de literatura, escribió una emotiva carta al periodista y narrador Francisco Goldman. Morrison respondía a la convocatoria lanzada meses antes por Goldman para la creación de un nuevo premio literario que llevará el nombre de Aura Estrada, una joven escritora mexicana —su esposa— que falleció en un trágico accidente en julio de 2007. La carta, compartida por Goldman para PROCESO, dice lo siguiente:
“Es bueno que se haga algo en memoria de Aura. Su trabajo para mí era retador, profesional y extremadamente útil. Más que eso, disfrutaba del placer de su compañía. De hecho, me encantaba pasar tiempo con esta perspicaz, irónica, generosa y talentosa mujer. Yo había dudado en aceptar la oferta de Peter (Carey) de tener una asistente de investigación porque me involucro maníacamente en la investigación para mi trabajo. Pero Aura lo cambió todo. Sus cartas y copias de documentos eran cruciales, al igual que nuestras conversaciones. […] Te deseo todo lo mejor. El premio Aura Estrada no aminorará la pérdida, pero la transformará”.
Apenas cumplidos los 30 años, Aura construía una sobresaliente carrera literaria y académica en Nueva York, donde residía desde 2003. Con una beca Fulbright, cursaba simultáneamente un doctorado en letras hispánicas en la prestigiada Columbia University y una maestría en creación literaria en Hunter College, donde, a través de otra beca, obtuvo el puesto como asistente de investigación de Morrison. Colaboraba con revistas literarias de México y Estados Unidos como Letras Libres, Gatopardo, Words Without Borders y The Boston Review. Sus ensayos y cuentos comenzaban a conocerse en múltiples círculos literarios de ambos países e incluso había iniciado la escritura de una primera novela. El escritor australiano Peter Carey, director del programa de creación literaria en Hunter College y ganador del premio Booker, propuso a Morrison considerar el trabajo de Aura después de leer sus primeros textos escritos en inglés.
“Aura tenía un talento único que todos los que habían leído sus escritos conocían”, recuerda Goldman en entrevista con PROCESO. “En el programa de Hunter tuvo que escribir en inglés por primera vez en su vida y sin embargo dejó a sus maestros, Peter Carey y (el escritor irlandés) Colum McCann, asombrados con su talento e inteligencia”.
El próximo 6 de noviembre y con el apoyo de numerosos escritores, artistas, académicos y periodistas de México, Estados Unidos y otros países, el “Premio Aura Estrada” será dado a conocer durante la Feria del Libro de Oaxaca, que tendrá lugar del 6 al 23 de noviembre. El evento se llevará a cabo en el Teatro Macedonio Alcalá con la presencia de Goldman y la pareja de escritores estadounidenses Siri Hustvedt y Paul Auster, quienes ofrecerán una lectura de sus obras más recientes. Los tres inaugurarán también la “Cátedra Aura Estrada”, que se impartirá cada año durante la Feria del Libro de Oaxaca con autores reconocidos internacionalmente.
Entre otras celebridades literarias, el premio ha recibido también el respaldo del escritor británico de origen indio Salman Rushdie, el premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, la estadounidense Joan Didion, la estadounidense de ascendencia india Jhumpa Lahiri y el irlandés Colm Tóibín. En Oaxaca, el pintor Francisco Toledo recientemente donó quince papalotes con un diseño original y con certificados de autor en beneficio del premio.
Goldman explica que el reconocimiento será entregado cada dos años a una joven autora, menor de 35 años, que escriba en español narrativa de cualquier género y que resida en México o Estados Unidos. Las ganadoras recibirán un estímulo de alrededor de 15 mil dólares y tres residencias en colonias para escritores en Estados Unidos e Italia, cada una por periodos de hasta dos meses. Un texto de cada ganadora será publicado en la revista Granta en español. La conformación del jurado y las bases del premio serán dadas a conocer el 1 de diciembre durante la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, donde Goldman estará acompañado por el mismo García Márquez. El premio será otorgado por primera vez en la FIL de 2009.
Algunos de los escritores que han ofrecido su apoyo al premio —Salman Rushdie, los periodistas Jon Lee Anderson y Alma Guillermoprieto, así como los ganadores del premio Pulitzer Annie Proulx y Junot Díaz, entre otros— comentan para PROCESO la trayectoria de Aura Estrada y la necesidad de impulsar y crear espacios para jóvenes autoras que escriben en español y en un mundo literario marcadamente masculino. En ese medio, dicen, con frecuencia desigual y hostil, la vida y obra de Aura abrirán nuevas oportunidades para las generaciones de escritoras latinoamericanas por venir.
La “brainy girl” mexicana
La noche del 18 de septiembre, alrededor de 300 personas se dieron cita en un loft de Manhattan para asistir a una cena de recaudación de fondos para el premio. Las contribuciones generaron más de 65 mil dólares, lo que aumentó el capital de la organización a 110 mil dólares. La meta, explica Goldman, es alcanzar los 200 mil dólares para lograr que el premio sea autosuficiente y pueda renovarse indefinidamente. A un año de la trágica muerte de su esposa, Goldman se dice sorprendido por la respuesta que ha recibido su convocatoria en tan poco tiempo.
“Es simplemente una manera de seguir amando a Aura, de seguir tratando de hacer cosas para ella”, dice Goldman. “Era horrible pensar que todo el trabajo que hizo Aura y todo el esfuerzo de su madre, por ejemplo, para darle las oportunidades que ella supo aprovechar, podría dejar de existir por completo. Tal vez no es un gran consuelo, pero el premio sí es una manera de convertir todo ese esfuerzo y esos sueños en energía que pueda apoyar los sueños y el trabajo de otras jóvenes escritoras”.
Aura Estrada Curiel nació el 24 de abril de 1977 en León, Guanajuato, hija de la doctora en historia Guadalupe Curiel, actual directora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM. En 2000, Aura obtuvo en esa universidad una licenciatura en letras inglesas y en 2003 una maestría en literatura comparada. Entre 1998 y 1999, estudió en la Universidad de Texas en Austin y en 2002 en Brown University, en Rhode Island. Su tesis de maestría, Borges, inglés, que analiza la influencia de William Hazlitt, Charles Lamb y Robert Louis Stevenson en Borges, fue publicada por la editorial Scripta, al igual que su ensayo Borges, prologuista.
“Ella era la promesa de un nuevo tipo de literatura latinoamericana”, opina Junot Díaz, ganador del premio Pulitzer por su novela La breve y maravillosa vida de Óscar Wao (Mondadori, 2008). “Tal literatura rompe con todo lo sagrado y a través del humor, la inteligencia y la audacia creativa, nos revela lo que somos”.
Aura se inició en la escritura literaria desde sus años como estudiante de preparatoria. Algunos de sus cuentos y ensayos comenzaron rápidamente a aparecer en los últimos años en revistas importantes de México y Estados Unidos. La antología El gringo a través del espejo (Cal y Arena 2006) recogió —a la par de relatos escritos por John Lee Anderson, Martín Caparrós y Álvaro Enrigue— el que Goldman considera uno de sus mejores relatos, “El envenenamiento de Héctor Cañas Pershing”. El programa de creación literaria de Hunter College creó un sitio de internet (www.hunter.cuny.edu/creativewriting/memoriam/) con testimonios de amigos, profesores y colegas, así como una selección de sus textos, incluyendo el cuento antes mencionado.
Aura y Goldman se casaron en Atotonilco, Guanajuato, el 20 de agosto de 2005. El 24 de julio de 2007, mientras estaban de vacaciones en la playa de Mazunte, Oaxaca, Aura sufrió un accidente al nadar entre las olas. Murió al día siguiente en un hospital del Distrito Federal.
“El mundo está cambiando”, dice Annie Proulx, autora de Brokeback Mountain: Secreto en la montaña (Siglo XXI, 2006). “Aura Estrada era una de las jóvenes y frescas voces de la nueva literatura. Su inesperada muerte truncó su talento y nos privó de libros y relatos que ahora no podrán ser escritos. Pero hay otras escritoras. Este importante premio las ayudará a emerger a la luz literaria”.
En México, el establecimiento del premio ha sido apoyado por la librería Proveedora Escolar (fundadora de la Feria del Libro de Oaxaca) y la editorial Almadía. El director general de ambos grupos, Guillermo Quijas, señala que al impulsar el premio se ha logrado también avanzar en la consolidación de la Feria del Libro. El sello Almadía, explicó su director editorial, el también novelista Martín Solares, publicará en noviembre de 2009 una antología de relatos, ensayos y un fragmento de la novela que Aura no alcanzó a terminar. La selección está a cargo de Goldman y de algunas amigas escritoras cercanas.
“Conocíamos parte de la literatura que Aura estaba escribiendo, reconocíamos su indudable valor literario y deseábamos verla publicada”, explica Solares, autor de Los minutos negros (Mondadori 2006). “¿Qué distingue la literatura de Aura? Me parece que la profundidad en el desarrollo de los temas más personales, pero también el riesgo y la libertad de su escritura. No era una literatura que se distinguiera por un afán comercial, sino por su búsqueda de un lenguaje literario y un universo muy particulares. Aura echaba mano de sus recuerdos de la infancia, los exploraba con ayuda de su escritura y nos entregaba imágenes y relatos muy memorables. El logotipo del premio —una niña paseando en una bicicleta infantil— viene precisamente de uno de los cuentos de Aura que se han vuelto más célebres entre sus lectores. Ojalá que el Premio Aura Estrada sea tan veloz y afortunado como esa bicicleta”.
Para Goldman, autor de Marinero raso (Anagrama, 1998) y El esposo divino (Anagrama, 2008), los textos de Aura se acercaban a la literatura hecha por jóvenes escritoras en Estados Unidos de la corriente conocida como “brainy girls” (chicas genio), cuya prosa resulta “innovadora, juguetona, experimental, deliciosa, divertida y ambiciosa” y que Goldman encuentra en los textos de Marisha Pessl, Heidi Julavits, Rivka Galchen, Susan Choi y Nicole Krauss, entre otras.
“Son jóvenes intelectuales que no esconden su inteligencia. Son verdaderas estrellas de la literatura actual. Aura compartía esas cualidades. Varias de ellas ya conocían y admiraban la escritura de Aura. Un ensayo que ella publicó sobre el escritor chileno Roberto Bolaño y Jorge Luis Borges (disponible en Wordswithoutborders.org) tuvo mucha resonancia entre jóvenes escritoras como Rivka, que entonces estaban leyendo y descubriendo a Bolaño con mucho entusiasmo. Aura también era una escritora muy ‘brainy’, un genio en desarrollo. Su talento jamás te deja olvidar la dimensión de esta tragedia”.
El novelista Colum McCann asegura que el premio será ante todo un “monumental” evento literario: “El premio hace exactamente lo que Aura quería hacer con su escritura: cruza fronteras, reconoce la invención, recompensa la promesa y agranda la comunidad de escritores. Abre todas las ventanas a la brillante y breve vida de Aura”.
“El territorio de la máxima libertad”
La escritora estadounidense Siri Hustvedt considera notable que el premio haya sido concebido para rendir homenaje “a una escritora de enorme talento que murió demasiado joven” y a la vez contribuir a cerrar la brecha que separa la literatura escrita por mujeres de los cánones marcadamente masculinos.
“Siempre he creído que escribir ficción es el territorio de la máxima libertad. Una novela subvierte las categorías habituales de la identidad. En la ficción, yo me convierto en otros”, explica la autora, entre otras novelas, de Todo cuanto amé (Anagrama, 2004). “¿Por qué limitar un premio, entonces, a una joven mujer? Porque la libertad interna no es igual a la libertad externa. A pesar del hecho de que existen muchas mujeres que escriben, el mundo de las letras es con frecuencia todavía un juego de hombres, un drama edípico de titanes literarios que compiten por premios, galardones y reconocimientos. Una y otra vez, país tras país, he leído las palabras ‘novelistas importantes’ seguidas de nombres de hombres y no de mujeres. Ningún libro de ningún tipo debería juzgarse por el sexo de su autor, pero tristemente, esto persiste”.
La periodista mexicana Alma Guillermoprieto aplaude por su parte el esfuerzo colectivo llevado a cabo “para que las escritoras jóvenes tengan un premio a la altura de sus ambiciones y su creatividad”.
“Es vital para cualquier escritora poder dedicarse con seriedad a lo suyo”, dice. “Son muchas las grandes escritoras del futuro que están germinando su don en este momento. Es maravilloso que el Premio Aura Estrada exista como un estímulo reluciente y exclusivo para ellas”.
Para Salman Rushdie, el premio tendrá “un enorme impacto en las vidas y carreras de las futuras ganadoras. Al crear un espacio para una joven escritora, al darle tiempo, apoyo y un poco de confianza, el premio alimentará una nueva voz y, esperamos, le permitirá crecer hasta rendir frutos”.
Por su parte, el periodista Jon Lee Anderson, autor de Che Guevara: una vida revolucionaria (Anagrama, 2006) subraya la importancia de crear un premio “en una región llena de talento literario y pocos recursos destinados para apoyarlo. Y así como el adagio ‘build it and they will come’ (constrúyelo y vendrán), tengo plena confianza en que al crear este premio se crearán nuevas escritoras, y también que, en pocos años, ganar un ‘Aura Estrada’ será como ganar un Pulitzer, un Booker. Por eso merece todo el apoyo que se le pueda dar”.
Contra la falta de estímulos para las jóvenes escritoras latinoamericanas que intentan abrirse paso en el difícil medio literario, Hustvedt anticipa el éxito del nuevo premio. “Una joven mujer tal vez se encuentre en la mesa de la cocina, robándose una hora para el siguiente párrafo, mientras su bebé duerme en el cuarto de al lado. El dinero puede ayudarla. El prestigio de un premio puede ayudarla. Alguna vez fui una joven escritora también y me da un enorme place apoyar este premio. Ya la estoy imaginando. La veo en mi mente: la escritora cuyo camino será aliviado un poco y cuyo trabajo se dará a conocer para la admiración de todos nosotros”. Para más información sobre el premio, puede visitarse el sitio de internet: www.auraestradaprize.org.
martes, octubre 21, 2008
Presidente Obama
Que no les quede duda: Barack Obama será presidente. Mi feliz vaticinio: ganará por más de diez puntos porcentuales y con más de 300 votos electorales. Chin chin el que se raje.
miércoles, septiembre 17, 2008
Morelia y la estrategia
Los dejo con una lectura clave para comenzar a entender lo ocurrido en Morelia durante la celebración de la independencia. El texto de es Julio Hernández López, de la Jornada de hoy 17 de septiembre:
Una primera lectura de lo sucedido la noche del 15 en Morelia apunta sin duda a Felipe Calderón como el blanco político escogido. Fue en su tierra natal (donde, además, residen varios de sus familiares) y donde 10 días después de haberse hecho del poder había arrancado la llamada “guerra contra el narcotráfico” (11 de diciembre de 2006, cuando el “gabinete de seguridad” anunció la Operación Conjunta Michoacán, primer paso de lo que sería la actual “guerra contra el narcotráfico”). Y fue virtualmente a la misma hora en que ese político cumplía con la ceremonia oficial del grito de Independencia, en un Zócalo que una hora atrás había escuchado un discurso opositor reiterativo que sin embargo constituyó por sí mismo la confirmación de que el poder real no está en los recintos oficiales.
Pero la estrategia del gobierno de facto pasa por convertir todo error en virtud y toda desgracia social en oportunidad de legitimación. [...] Y, ahora, la peculiar nueva gradación de los ataques armados de ciertos narcotraficantes (¿por qué o para qué habrían de atentar contra población inocente?, ¿cuál es la ganancia esperada de quienes hasta ahora han actuado con cierto éxito, para sus propósitos, mediante mantas informativas y ataques directos a policías y militares?) es utilizada por el habitante provisional de Los Pinos para convocar a los mexicanos a cerrar filas en derredor de su gobierno, un gobierno largamente impugnado por su origen electoral fraudulento, por la división social que impuso, por las políticas altamente dañinas para el interés nacional que impulsa y, además, por haber sumido al país en un baño de sangre a causa de una “guerra” contra el narcotráfico que él determinó por sus intereses específicos de militarizar al país (para así tomar control de él, aunque sólo fuera por las armas sacadas a las calles, y para estar en condiciones de enfrentar revueltas o protestas sociales), de servir a los planes estratégicos de Estados Unidos y, también, de establecer nuevas reglas de mercado, con nuevos gerentes nacionales y regionales, en el negocio imparable de las drogas.
La pretensión felipista de aprovechar los sucesos trágicos de Morelia para abonar sus tierras sin títulos válidos queda de manifiesto en el discurso que ayer pronunció ante el Ángel de la Independencia. No hubo ningún asomo de autocrítica en relación con una “guerra” tan mal llevada y planteada que hoy ha comenzado a pagar masivamente víctimas inocentes. Lo que más importó al comandante en jefe del Ejército Mexicano fue insistir en la importancia de que haya unidad nacional, “sin importar creencias, sin importar posiciones ideológicas”, una unidad “sin excepción ni cortapisa”, en la que no haya lugar para quienes “pretenden sembrar el miedo o el desaliento para satisfacer ambiciones o intereses personales o de grupo”. Las palabras de Calderón parecerían dirigidas más a las contiendas políticas, partidistas y electorales, y en especial en la lucha cerrada en defensa del petróleo que mexicanos decididos han anunciado: “La Patria, La Patria exige la unidad nacional, unidad que supone un repudio unánime y sin matices a tan repudiables hechos, unidad que implica dejar ya a un lado acciones o intereses que buscan dividir a los mexicanos”. Declarado por sí mismo intérprete y vocero de La Patria, el predestinado Calderón dejó en claro, enseguida, que si habla a nombre de ella es porque, en realidad, ella ha encarnado en él (La Patria soy yo: letrero de ganga en un sillón Felipe XIV): “Unidad que asume el hecho de que toda la fuerza de los mexicanos, concentrada en las instituciones que lo representan (‘Yo soy el representante, yo, yo’, grita entusiasmado un ciclista fallido a mitad de esa frase), y en el Estado que organiza a la Nación, se aboque, precisamente, a esta prioridad nacional”. ¿Guerra contra el narcotráfico o guerra contra AMLO y la defensa del petróleo?: “La Patria exige unidad en los mexicanos. Se puede discrepar pero no deliberadamente dividir y enconar. Se puede opinar distinto en la libertad que nos han heredado nuestros próceres, en el marco de libertad que el propio Estado garantiza, pero no se puede atentar contra el Estado mismo. Por eso, en nombre de la República demando a todos los mexicanos, sin excepción, en esta hora crítica, la unidad que México necesita”.
Una primera lectura de lo sucedido la noche del 15 en Morelia apunta sin duda a Felipe Calderón como el blanco político escogido. Fue en su tierra natal (donde, además, residen varios de sus familiares) y donde 10 días después de haberse hecho del poder había arrancado la llamada “guerra contra el narcotráfico” (11 de diciembre de 2006, cuando el “gabinete de seguridad” anunció la Operación Conjunta Michoacán, primer paso de lo que sería la actual “guerra contra el narcotráfico”). Y fue virtualmente a la misma hora en que ese político cumplía con la ceremonia oficial del grito de Independencia, en un Zócalo que una hora atrás había escuchado un discurso opositor reiterativo que sin embargo constituyó por sí mismo la confirmación de que el poder real no está en los recintos oficiales.
Pero la estrategia del gobierno de facto pasa por convertir todo error en virtud y toda desgracia social en oportunidad de legitimación. [...] Y, ahora, la peculiar nueva gradación de los ataques armados de ciertos narcotraficantes (¿por qué o para qué habrían de atentar contra población inocente?, ¿cuál es la ganancia esperada de quienes hasta ahora han actuado con cierto éxito, para sus propósitos, mediante mantas informativas y ataques directos a policías y militares?) es utilizada por el habitante provisional de Los Pinos para convocar a los mexicanos a cerrar filas en derredor de su gobierno, un gobierno largamente impugnado por su origen electoral fraudulento, por la división social que impuso, por las políticas altamente dañinas para el interés nacional que impulsa y, además, por haber sumido al país en un baño de sangre a causa de una “guerra” contra el narcotráfico que él determinó por sus intereses específicos de militarizar al país (para así tomar control de él, aunque sólo fuera por las armas sacadas a las calles, y para estar en condiciones de enfrentar revueltas o protestas sociales), de servir a los planes estratégicos de Estados Unidos y, también, de establecer nuevas reglas de mercado, con nuevos gerentes nacionales y regionales, en el negocio imparable de las drogas.
La pretensión felipista de aprovechar los sucesos trágicos de Morelia para abonar sus tierras sin títulos válidos queda de manifiesto en el discurso que ayer pronunció ante el Ángel de la Independencia. No hubo ningún asomo de autocrítica en relación con una “guerra” tan mal llevada y planteada que hoy ha comenzado a pagar masivamente víctimas inocentes. Lo que más importó al comandante en jefe del Ejército Mexicano fue insistir en la importancia de que haya unidad nacional, “sin importar creencias, sin importar posiciones ideológicas”, una unidad “sin excepción ni cortapisa”, en la que no haya lugar para quienes “pretenden sembrar el miedo o el desaliento para satisfacer ambiciones o intereses personales o de grupo”. Las palabras de Calderón parecerían dirigidas más a las contiendas políticas, partidistas y electorales, y en especial en la lucha cerrada en defensa del petróleo que mexicanos decididos han anunciado: “La Patria, La Patria exige la unidad nacional, unidad que supone un repudio unánime y sin matices a tan repudiables hechos, unidad que implica dejar ya a un lado acciones o intereses que buscan dividir a los mexicanos”. Declarado por sí mismo intérprete y vocero de La Patria, el predestinado Calderón dejó en claro, enseguida, que si habla a nombre de ella es porque, en realidad, ella ha encarnado en él (La Patria soy yo: letrero de ganga en un sillón Felipe XIV): “Unidad que asume el hecho de que toda la fuerza de los mexicanos, concentrada en las instituciones que lo representan (‘Yo soy el representante, yo, yo’, grita entusiasmado un ciclista fallido a mitad de esa frase), y en el Estado que organiza a la Nación, se aboque, precisamente, a esta prioridad nacional”. ¿Guerra contra el narcotráfico o guerra contra AMLO y la defensa del petróleo?: “La Patria exige unidad en los mexicanos. Se puede discrepar pero no deliberadamente dividir y enconar. Se puede opinar distinto en la libertad que nos han heredado nuestros próceres, en el marco de libertad que el propio Estado garantiza, pero no se puede atentar contra el Estado mismo. Por eso, en nombre de la República demando a todos los mexicanos, sin excepción, en esta hora crítica, la unidad que México necesita”.
viernes, septiembre 05, 2008
Sospechosamente light...
Leo a Pitol y a Vasconcelos. El sol entra con cierta delicadeza por la ventana de la sala. Tomo mate. El verano retrocede. Llegan visitas cargadas de cariño. Escribo. Escucho a Calamaro y extraño Buenos Aires. Otro sorbo de Rosa Monte comprado en un Disco de Almagro. Sonrío. Me recuerda Calamaro: "Hay días sospechosamente light"...
lunes, mayo 26, 2008
Como Pessoa
Hoy estoy vencido, como si supiera la verdad.
Hoy estoy lúcido, como si estuviese a punto de morirme
y no tuviese otra fraternidad con las cosas
que una despedida.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.
Hoy estoy lúcido, como si estuviese a punto de morirme
y no tuviese otra fraternidad con las cosas
que una despedida.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.
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